El arte de la observación.
Desde que tenemos memoria en el mundo de la medicina hemos sabido que el examen clínico tradicional consta de 4 pasos fundamentales: 1) Inspección, 2)Palpación, 3) Percusión, 4) Auscultación. Nunca lo hemos cuestionado, es un dogma de la medicina clínica, romántica, que tan lejana nos parece en la era de la medicina basada en evidencias, en la era de la información. Pero aun a pesar del correr de los años y de la llegada de enormes avances en el ejercicio de nuestra profesión, el arte de la inspección no ha perdido en ningún momento su valor y utilidad. Lo que hemos perdido es la capacidad de ejercer este arte, que sin duda requiere técnica, experiencia y destreza.
Como dice el Dr. Erick Topol, el ser humano esta evolucionando hacia un “homo distractus“. El
multi-tasking extremo nos ha llevado a reducir la capacidad de atención que le dedicamos a una sola cosa a muy pocos minutos. Hemos perdido la capacidad de entender, identificar y disfrutar los detalles para poder abarcar muchas tareas, muchos momentos y muchos espacios simultáneamente. Dedicar toda nuestra atención a un solo punto, a un solo detalle, parece imposible en una época en donde nuestra mente ha aprendido a estar en muchos lugares al mismo tiempo, a comunicarnos en todo momento con cualquiera en cualquier lugar. ¿Como pedierle a un jóven estudiante de medicina que aprenda a inspeccionar un paciente cuando el tiempo que le dedicamos en la visita a cada enfermo es cada vez más efímero?, ¿Como querer obtener datos de valor diagnóstico de la inspección cuando atendemos consultas de 10 minutos?, ¿Como confiar en la inspección cuando hemos perdido la capacidad de ver los detalles?
Estas inquietudes han llevado a muchos médicos encargados de la formación de nuevos colegas a buscar estrategias para desarrollar la capacidad de abstracción que se requiere para hacer una inspección cabal. En la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale han pensado en una estrategia para fortalecer la capacidad de observación de sus alumnos. Se trata de la Operación Museo. Un programa fácil, barato, interesante y probablemente eficaz, que busca desarrollar esta capacidad de percepción en los jóvenes estudiantes. La operación es muy sencilla. Consiste en visitar un museo local con un grupo pequeño de estudiantes, asignarles una pintura (preferentemente una obra victoriana) y dejarlos por un espacio de 15 minutos para que la observen con detenimiento y describan la mayor cantidad de detalles posibles. Con esta intervención, el Dr. Braverman de la Escuela de Medicina de Yale intenta entrenar a sus alumnos para que sean buenos observadores en general y mejores clínicos en particular. Aun no se cuenta con evidencia que soporte esta intervención educativa, sin embargo resulta interesante y prometedora. Dedicar 15 minutos a ver, a observar y describir.
Les dejamos el link de al nota del Wall Street Journal de la semana pasada donde se da cuenta de este programa para que se adentren en los detalles: NOTA COMPLETA
Los invitamos a reflexionar sobre este tema, ¿Que tan buenos observadores somos? ¿Que tanto podríamos mejorar nuestras habilidades clínicas si mejoramos nuestra atención y dedicamos algunos minutos más a ver más a nuestros pacientes?
Esperamos sus comentarios en este post y nuestra cuenta de Twitter: @cardiodata.
Dr. Carlos Sierra
@carlos_sierra


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